Reflexiones 2.0 (Enterprise y Personales) de Marco Cimino

un momento de pausa entre la presión de cada día….

La importancia del marketing interno

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[tweetmeme source=”mcimino” only_single=false] Gracias a mi compañero Jaime me llega un interesante post de Ardath Albee, que hace una reflexión muy interesante acerca de la importancia del marketing interno.

Con la llegada de los Social Media el marketing interno está adquiriendo una relevancia cada vez mayor en la estrategia de aproximación al mercado (B2B) de las empresas.

En primera instancia, tal como comenta Ardath en su post, debemos pensar que no solamente nuestros ejecutivos de cuentas y directivos influyen sobre las decisiones de nuestros clientes, ya que cualquier componente de nuestra organización, con su actuación en las redes sociales, puede influir positivamente o negativamente en la relación con el cliente.

En segundo lugar, el marketing interno permite educar e informar sobre la estrategia de aproximación al mercado de la compañía, su target, sobre las cosas que importan a nuestros clientes, ayudando a:

  • Afianzar la marca garantizando la coherencia, distribuyendo un mensaje unificado y coherente.
  • Escuchar al mercado a todos los niveles, y no solamente desde la línea directamente en contacto con el mercado.
  • Conectar la historia, aprovechando el potencial de los empleados.
  • Ganar posiciones en el mercado, mejorando la experiencia de usuario gracias a  un equipo bien conectado que es sensible a las necesidades y prioridades de los clientes.

A estas reflexiones añadiría que el uso del marketing interno como estrategia permite además alinear los objetivos personales a los objetivos de negocio de la empresa, mejorar la motivación de los empleados y, si soportado por un modelo de comunicación heredado del mundo de las redes sociales, ayudar a detectar y potenciar el talento de los individuos y mejorar la comunicación interna de la compañía.

Para terminar, y con relación al uso de las plataformas de software social como vehículo para la comunicación y la colaboración en las empresas, creo que la mayoría de las empresas (y con ellas muchos empleados) confunden la adopción de estas plataformas (y de la filosofía 2.0 en general) con la falta de normas, la merma del rendimiento, la pérdida de tiempo en general por parte de los empleados.

Cuando hablamos de empresa 2.0 nos referimos a la creación de un modelo de relación no jerárquico dentro la empresa con el objetivo de propagar el conocimiento y facilitar el acceso a él, así cómo de fomentar la co-creación y la colaboración, mejorar la comunicación y alinear los empleados a los objetivos de negocio de la compañía.

Un ejemplo de marketing interno? Thinking Different!

Un ejemplo de cómo crear una red social interna? una presentación!

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Written by Marco Cimino

noviembre 17, 2010 a 9:21 am

6 comentarios

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  1. Interesante post; pero, sin ánimo de crear crispación -aunque sí polémica-, bajo mi humilide opinión, creo que en estos tiempos, donde la supervivencia empresarial ha de ser el objetivo a corto plazo (en la cual debería primar la consecución de una rentabilidad conteniendo el gasto y maximizando los beneficios, para conseguir el margen de maniobra necesario), las inversiones en este tipo de ‘banalidades’ (a priori), que no revierten en ningún beneficio a corto plazo y principalmente repercuten en la justificación del sueldo de ‘personajillos’ prescindibles dedicados a ello, parece, cuanto menos, una falta de respeto.

    Diego Tenorio

    noviembre 17, 2010 at 2:58 pm

  2. Hola Diego,

    estoy de acuerdo y al mismo tiempo en contra de lo que opinas. teniendo en cuenta que se trata de una provocación, y entiendo que constructiva, podría (y digo expresamente podría) estar de acuerdo contigo.

    en un momento coyuntural como el que estamos viviendo parece un contrasentido dedicar esfuerzos, tiempo y recursos a cosas que en principio parecen banalidades.
    el sentido común nos obligaría a dedicarnos al corto plazo e intentar sacar adelante el negocio con la formula de mi abuelo (en el sentido de la experiencia, el sentido común y la sabiduría): maximizar beneficios y reducir costes.

    lo que pasa es que en el mercado real nuestra supervivencia no depende solo de los factores tradicionales (gastos y beneficios). he visto empresas muy rentables verse hundidas en la miseria en muy poco tiempo y, al revés, empresas reflotar gracias a elementos imprevisibles.

    es lo mismo que pasa con lo urgente y lo importante. un manager debería saber dedicar parte de su tiempo a lo urgente (en nuestro caso reducir costes y aumentar beneficios) pero también a lo importante (planificar el medio plazo, mejorar la presencia en el mercado, innovar, fidelizar clientes…. y porqué no, fidelizar empleados, etc., etc…).

    tiene la misma importancia lo urgente que lo importante. la equivocación sería dedicarnos solo a una de las dos cosas…

    gracias por compartir tu opinión,

    un abrazo!!

    Marco Cimino

    noviembre 17, 2010 at 5:02 pm

  3. Buenas, como siempre, luego de un muy interesante post… me encuentro aportando mi visión desde el lado del empleado.
    He tenido la oportunidad, en mi corta carrera de 10 años de trabajo ya en el mercado de sistemas, de brindar mi servicios para dos empresas muy diferentes en todos los sentidos y un único objetivo, brindar sistemas informáticos y consultoría a sus clientes.
    Una de ellos es una multinacional, por la cual tuve la oportunidad de viajar a Barcelona y conocer otra forma de trabajo.
    Esta multinacional, es la del eterno compromiso con su gente, con la de adentro y la de afuera… la que te llena la casilla de mails de publicaciones, newsletters, portales, y números de la casa matriz (en EEUU) que realmente en la gran mayoría no se veían reflejados en nuestra oficina nacional.
    Esta empresa, nos exigía a los lideres de proyectos… y a medida que íbamos subiendo en la pirámide institucional, que adoptáramos su “speech” para comunicarlo a nuestros equipos… pero… esos objetivos en varios casos no se adaptaban a una realidad nacional.
    La otra empresa, es el otro extremo, le gente solo se entera en que está el otro por las charlas en el horario del almuerzo o por compartir algún viaje.

    Creo, que como todo… los extremos son malos y lo principal en el marketing interno (como en muchas otras cosas) es “escuchar, analizar, informar, y tomar acción”.

    Sds, Lau

    Lau

    noviembre 17, 2010 at 5:22 pm

  4. Hola Lau,

    gracias por tu aportación. estoy de acuerdo, todos los extremos son malos….sobretodo cuando intentamos imponerlos, tanto la comunicación institucional como el exceso de normas y reglas para tenerlo todo absolutamente controlado.

    yo confío más en el equilibro e intentar “enamorar” al empleado para que se convierta en un “prescriptor de la marca”.

    lamentablemente no siempre es posible

    gracias por pasarte por aqui!!

    Marco Cimino

    noviembre 17, 2010 at 5:36 pm

  5. Hola,
    ese enamoramiento creo que es algo muy idealizado pese a ser deseable.
    Es algo que ha de partir de la empatía mutua empresa-empleado. Esta empatía necesita del conocimiento mutuo de los participantes de esa relación para que pueda llegar a ser exitosa y es algo comunmente díficil de conseguir: Por razones obvias, y lógicas, no habrá abosluta transparencia de la empresa hacia el empleado y viceversa, por lo que el conocmiento mutuo -la mayoría de las veces- es nulo y se convierte en un “recelo mutuo” (“no te conozco bien, no me fío de ti”).
    Este recelo imposibilita la empatía y, por ende, ese enamoramiento.
    Todo esto lleva a que la idea de utilizar el marketing interno con la finalidad de convertir al empleado en “prescriptor de la marca”, sea muy complicado de conseguir y, si se insiste en esos términos, se puede pecar de provocar un “hacer comulgar con ruedas de molino al empleado” en lugar de tratarse de un convencimiento absoluto y creencia en la empresa (que -creo- es lo que se perseguía al inicio).

    Diego Tenorio

    noviembre 17, 2010 at 6:23 pm

  6. Estaría de acuerdo con Diego por lo que se refiere a la pura realidad actual y al día a día de la mayoría de empresas que históricamente ven solo el corto plazo. Me parece un error, pero es lo que hay.
    Pero estoy con Marco en que hay cosas importantes y otras urgentes. Y esta, dejando de la lado toda la “ola 2.0” actual, es importante. Pero lo mejor es que es realizable por el propio personal y utilizando, en la mayoría de casos, herramientas con las que está familiarizado y sin coste… el único coste es el tiempo del empleado. Me cuesta comprender que

    Otra cosa es lo que dice Diego, o lo que yo deduzco, en su segundo comentario. Cuando los empleados no hacen de embajadores por desconfianza es que el problema de la empresa es de raíz y el 2.0 no lo resolverá. Es lo mismo que hacer publicidad, sea o no 2.0, con un producto/servicio que no cumple las expectativas: simplemente es tirar el dinero.

    Todo es posible y todo es bueno si hay ganas, estrategia, planes y coherencia. Y dinero, claro, cuando es necesario.

    David Soler

    noviembre 17, 2010 at 10:03 pm


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