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Marketing: Coherencia ante todo
Hace tan solo unas semanas comentaba con un cliente la importancia de la estrategia y de la definición de un plan antes de abordar cualquier iniciativa de marketing en la empresa.
Muchas, demasiadas veces nos encontramos en situaciones en las cuales el cliente espera de nosotros que concretemos las acciones y el formato que vamos a utilizar incluso antes de sentarnos y hablar de los objetivos, de cuales son sus expectativas y de empezar a trabajar los elementos básicos de comunicación (la marca, su personalidad, nuestro target, etc..).
Cuantas veces nos hemos encontrado en situaciones en las cuales el cliente nos pide un boceto gráfico de su web, una maqueta navegable de su microsite, un documento de arquitectura de contenidos como parte integrante de una propuesta de trabajo u oferta, posiblemente con el objetivo de validar nuestra capacidad; saber si estamos a la altura de sus expectativas.
Y cuantas veces la sensación de que estamos muy cerca de ganar un nuevo reto nos ha hecho caer en esta trampa! Hemos trabajado de forma superficial y con la mitad de la información necesaria para complacer a nuestro cliente y compensar (posiblemente) su incapacidad de abstracción; su dificultad de entender que detrás de nuestras explicaciones de cómo lo íbamos a hacer se hallaba su campaña, su logo, su web, su identidad de marca.
No me cansaré de repetir que las cosas hay que construirlas según un orden. No es posible diseñar una web, plantear una campaña, pensar en un microsite si previamente no hemos analizado lo básico: quienes somos, qué hacemos y a quien le importa! En definitiva, sin tener clara nuestra identidad de marca.
Necesitamos definir nuestros atributos y nuestra personalidad, analizar los distintos segmentos a los cuales nos dirigimos para construir los «raíles» sobre los cuales deslizará nuestra actividad de marketing (on y offline).
Nada debe dejarse al caso, no hay espacio para la creatividad sin que en todo momento validemos si lo que estamos haciendo es coherente con nuestra identidad.
Eso: coherencia. Coherencia y sentido común. Son los ingredientes necesarios pero no suficientes para que obtengamos buenos resultados de nuestras acciones a medio y largo plazo. Sin coherencia con la marca corremos el riesgo de crear falsas expectativas en nuestros consumidores; de transmitir un mensaje que no se ajusta con nuestros productos y servicios. Corremos el riesgo de no cumplir con la promesa que hicimos cuando nos dirigimos a sus puertas para ofrecer algo que prometimos que sería inolvidable!
Un ejemplo de lo que os estoy contando?
Supongamos que yo soy un consumidor medio, 37 años, casado con 1 hijo, trabajo en el departamento de compras de una empresa media, con unos ingresos de 32.000 € brutos anuales, llevo coche desde hace más de 15 años y mi historial de accidentes es limpio. Por cierto, tengo un vehículo de 2 años de antigüedad, de precio medio/alto; digamos un VW Golf. (el target perfecto para una compañía de seguros).
Un día a principios de 2009, sentado en el sofá al lado de mi mujer (en Prime Time).. cuando en Televisión Española todavía ponían publicidad, me llama la atención un anuncio nuevo, diferente!
La adrenalina sube rápidamente a mi cabeza. El mensaje es tan claro y contundente que de pronto experimento la necesidad de pertenecer a La Mutua. Es algo incontrolable; sólo el pensar que o también puedo ser de «la tribu» me produce un placer casi físico, quiero! Yo también quiero ser de La Mutua!
De repente voy a buscar el ordenador portátil de mi maletín. Mientras lo enciendo (vaya rollo, desde que me lo dieron cada vez que intento «hibernarlo» se me cuelga y así me obliga cada vez a apagarlo, perdiendo así parte de mi valioso tiempo!) ya estoy imaginando las tremendas ventajas de pertenecer a La Mutua.
La cantidad de servicios, un pin de socio, una tarjeta con mi foto e incluso un portadocumentos de piel con el logo de La Mutua para guardar la documentación del coche. Un llavero codificado para que si pierdo las llaves del coche, simplemente dejándolas en un buzón de correo me las devuelvan a casa!! Siiii
Ya estoy.. me voy a la web de La Mutua para darme de alta!
Pero.. descuento 50%? vente a La Mutua y paga la mitad? hasta 25% de descuento? 40% de descuento en seguro de hogar? pero… donde está la tribu? 🙂
Marcas que emocionan
Agilidad, velocidad de reacción, proximidad, personalización, especialización, cultura del cliente, capacidad de personalizar el producto o el servicio son actitudes que hoy en día juegan un papel fundamental en el proceso de decisión de los clientes. Estos y otros elementos son los atributos que definen la identidad de nuestra marca (empresa, producto o servicio) en la red.
Una experiencia de usuario extraordinaria es el mecanismo que graba estos atributos en la memoria de nuestros clientes, convirtiendo nuestra marca en una marca emocional. Cuando queremos generar emoción, necesitamos que toda nuestra organización piense, actúe en clave de cliente, para garantizar generar una experiencia incomparable.
Una marca que emociona se consigue «marcando» la diferencia entre una buena experiencia de usuario y una experiencia excepcional, inolvidable. Si en todo lo que hacemos (comunicación, estrategia, campañas), ponemos al cliente, a la persona, en nuestro foco de atención, conseguiremos que la experiencia generada sea mucho más que buena; sea realmente inolvidable.
Os invito a leer este whitepaper que (como no) es el resultado de una reflexión de personas dentro y fuera de la empresa, un trabajo de grupo que como tal no es de nadie; es de todos!
El poderío del marketing
(«como hacer de un producto mediocre, un producto mediocre muy vendido!» o bien «Haciendo amigos, sin rencor»)
La inspiración de esta reflexión nace de una conversación de ayer con un amigo. En concreto la(s) pregunta(s) que me hizo fue: en una empresa de 20 usuarios tiene sentido utilizar Lotus Notes como sistema de mensajería? No será necesario tener un administrador del sistema? Si, ya lo sé que el producto es muy bueno pero no será demasiado para una empresa tan pequeña? (en relación con Exchange).
Analicemos las 2 plataformas del punto de vista estrictamente tecnológico:
IBM Lotus Notes
- Licenciamiento sencillo (licencia nominal para usuario y servidor)
- Multiplataforma (servidor y cliente funcionan el los principales sistemas operativos)
- Soporta virtualización
- Incluye herramientas de mensajería instantánea y trabajo en grupo, acceso web, correo push para iPhone / Win Mobile / Symbian
- Incluye funciones de utilidad para gestión de salas y recursos, agendas, y gestión de documentos basadas en OpenOffice (Symphony)
- Altamente escalable, permite cluster activo/activo, balanceo de carga y roaming (el usuario itinerante se puede conectar al servidor más cercano de forma totalmente transparente)
- Administración sencilla, requerimientos de hardware mínimos
Microsoft Exchange (en comparación con Lotus)
- Licenciamiento más complejo (cada usuario necesita 1 licencia por cada servidor al que se conecta)
- Solo funciona en plataforma windows
- No soporta virtualización
- Limitación en el espacio de las bases de datos de correo
- Limitaciones en las funcionalidad de usuarios móviles
- Funciones de colaboración limitadas
- No permite cluster de la funcionalidad, es necesario clusterizar el servidor entero
Lo que hizo Microsoft para afianzar un producto «mediocre» (sin rencor… es una manera de decir 🙂 ) es una estrategia basada en 3 puntos (más o menos):
- incluir el cliente de correo de forma «gratuita» en el sistema operativo windows, para que actuara como «cebo» y como «efecto memoria» (lo que utilizo en casa y lo que estoy acostumbrado a ver en mi escritorio es lo que pido al trabajo)
- trabajar el concepto de simplicidad del producto (simple de instalar, simple de gestionar, como todos los productos de Microsoft, en 2 clics está listo)
- hablar mal de la competencia (Lotus es una tecnología obsoleta, el producto está muerto, etc..)
Resultado?
Exchange se vende, a pesar de su inferioridad tecnológica y funcional con respeto a la solución de IBM. Eso si, Lotus sigue siendo el producto con más base instalada en el mundo… o sea que .. el poderío del marketing ayuda pero no lo es todo 🙂
¿donde están mis consumidores?
Imaginaros la escena. Un director de marketing se levanta por la mañana y repitiendo el ritual de cada día, se afeita, toma un café y se dirige hacia la oficina. Conduciendo en la autopista recibe una llamada desde su despacho. Es su asistente que, con voz muy alarmada le comunica: Nuestros consumidores clientes han desaparecido!! Nuestros mega-éxitos ya no se venden! Arrrrggggg!
¿A donde han ido a parar todos aquellos consumidores clientes? A ninguna parte! Simplemente están esparcidos como fragmentos de mercado en miles de nichos distintos.
Con esta «paradoja» Chris Anderson, editor jefe de la revista WIRED analiza en «la Economía LONG TAIL» (editado en Castellano por EMPRESA ACTIVA) como Internet y el entorno digital han cambiado las leyes de distribución y las reglas de mercado.
Con un trabajo de investigación que ha durado 2 años, el autor nos presenta un libro denso y muy buen documentado que nos acerca a las reglas de mercado de la nueva economía y nos dibuja con claridad una situación distinta al modelo tradicional: La reducción en los costes de almacenamiento y distribución, junto con las nuevas tecnologías, hacen que ya no sea necesario focalizar el negocio en unos pocos productos de éxito.
El nuevo mercado, de hecho, se divide en 2: uno centrado en el alto rendimiento de pocos productos, y otro, nuevo y en constante crecimiento basado en la suma de todas las pequeñas ventas de muchos productos de nicho, que puede igualar o incluso superar el primero.
Así define el antiguo mercado de masas y el nuevo nicho de mercados, representado por la cabeza y la cola (long tail) de la conocida gráfica de distribución estadística.
Es un libro muy detallado y detallista, que analiza el paradigma LONG TAIL muy a fondo y documentando una serie de ejemplos de éxito como eBay, KitchenAid, LEGO, Salesforce.com, Google, etc.
Una lectura indispensable. Un consejo? No intentéis leerlo en un fin de semana!
P.D. el amigo @dponte me ha, justamente, hecho una observación: queda mejor hablar de clientes, consumidores es muy poco 2.0! He hablado de consumidores solo por respectar el contenido del libro.
Aprender compartiendo
Un grupo numeroso de amigos nos acompañó en nuestra puesta de largo; la primera edición del Monday Reading Club en Barcelona.
Robando literalmente una frase de Sergio Estévez (hola jefe!) podríamos decir que según los organizadores una multitud de más de 15.000 personas competían por asegurarse un lugar en la sala de la Librería Bertran, y que según información facilitada por la Guardia Urbana de Barcelona solo una decena de «forofos» del marketing y de la lectura se presentaron al evento.
Lo dejaremos en que más de 100 personas acudieron al estreno de la primera edición del Monday Reading Club, con las cuales hemos compartido nuestra puesta de largo, nervios, vídeos rebeldes y demás momentos del evento.
Un evento que además ocurría en contemporáneo en Madrid y Barcelona, y que pudo contar con la presencia de los 2 co-autores del libro «Iníciate en el marketing 2.0«, Enrique Burgos (en Madrid) y Marc Cortés (en Barcelona).
Una coincidencia (o premeditación) de elementos que seguramente lo convertían en algo distinto, digno de captar la atención de los asistentes.
Por la parte que me toca (a mi siempre me acaba tocando la parte mejor de los pasteles), he podido compartir escenario con Marc, que una vez más nos ha dado una gran lección de humildad, expertise, buen humor, y coherencia debatiendo algunos de los puntos del libro y las cuestiones que iban poco a poco surgiendo en un ambiente absolutamente participativo.
No voy a explicar mucho más, también porqué estoy seguro que alguien lo hará en estos días mucho mejor de lo que pueda llegar a hacer yo.
Simplemente agradecer la participación de los que habéis decidido pasaros por allí, felicitar a los compañeros de la organización por el trabajo que cada uno ha realizado y agradecer una vez más Marc por haber querido compartir con nosotros este momento.
Nosotros hemos puesto toda nuestra ilusión y nuestro (poco) tiempo libre para intentar hacer algo divertido, innovador y que nos permita entre todos aprender compartiendo nuestra afición por la lectura y el marketing.
Tenemos la suerte que, como todo es mejorable, gracias a vuestras criticas y sugerencias podremos ir evolucionando para ofreceros un evento cada vez más adecuado a vuestras expectativas.
Me quedo con una frase que quizás no se captó tan claramente en la sala pero que en todo momento estuvo allí, durante la presentación, en las palabras de Marc y en el networking posterior al evento, en el cual pudimos saludar a viejos y nuevos amigos: «Porqué el mundo real sigue ganando!«
Probando Danone Barcelona ..1..2..3
Ayer quisimos probar (mi inseparable @emurcia y un servidor) el restaurante que Danone abrió en Barcelona el pasado mes de abril, en la Avenida Diagonal cerca de la plaza Francesc Maciá (en la planta baja del edificio Godó).
De forma «premeditada» fuimos simplemente a comer (como entiendo que hará la mayoría de la gente) y sin haber leído previamente otros comentarios en internet (que a toro pasado veo que no son del todo positivos). Esto es que pasó!
Justo en la entrada, hay un banco central que sirve para «degustar» productos Danone, básicamente yogur con la posibilidad de elegir entre distintos toppings.
En la zona de la izquierda hay otros espacio destinado a la promoción / compra de productos de la marca; pero lo que llama la atención o, mejor dicho, la reacción natural de una persona que entra es dirigirse hacia la derecha en una de las 2 zonas reservadas al restaurante.
Todo el ambiente está basado en colores blanco y azul con elementos minimalistas / futuristas sin exageración ni en un sentido ni en el otro.
Una vez sentados, la primera sensación es que las mesas están un pelín juntas. No hay mucho espacio entre mesa y mesa y esto puede resultar algo molesto. Desde el espacio del restaurante podemos apreciar una zona que al entrar no es muy visible (llamada «zona interactiva»), en la cual se puede conocer la historia de la marca Danone a través de una serie de pantallas y murales.
Leemos la carta. Por lo que podemos entender (el camarero no nos pregunta si necesitamos ayuda, pero por otra parte el menú es un tríptico muy completo, apto para «no perezosos en la lectura») hay 2 posibilidades de menú.
Un menú que permite elegir entre 4/5 primeros, 4/5 segundos, 4 postres, agua y pan. Este menú es «temático» con rotación mensual. Este mes se trata de un menú «cardiovascular» basado en ensaladas con frutos secos y una salsa de yogur de primero, carne o pescado a la plancha de segundo, y fruta fresca o yogur de postre. Este menú además lleva como regalo una unidad de Danacol a elección que hay que pedir, previa presentación del ticket, en la zona de promoción de la izquierda de la entrada.
La segunda opción (un poco más difícil de interpretar a la primera) asocia a cada plato de la carta un color determinado, proponiendo una combinación de colores para cada día de la semana e indicando la combinación a utilizar tanto para la comida como para la cena.
Parece a primera vista una opción inteligente, orientada a personas que quieran una alimentación mínimamente sana y que estén obligadas a comer fuera de casa cada día.
Nosotros tomamos el menú «cardio». Fresquito, sabor más que correcto, teniendo en cuenta que se trata de un restaurante con menú a 12 €. y que los platos son de catering (no hay cocina en el local, además el ticket «delata» el nombre de la empresa que gestiona el catering en nombre de Danone).
El trato del personal es correcto, las esperas normales, vamos.. no podemos destacar nada especial, ni en un sentido ni en el otro.
Al final nos tomamos nuestro café (mejor que el de algunos bares / restaurantes de la zona) y nuestro Danacol de «premio».
Nuestra «experiencia de usuario» al salir:
- precio y calidad correctos, servicio correcto, todo bastante equilibrado
- entendemos el mensaje, la relación entre la marca y el concepto de alimentación equilibrada, saludable
- pocos estímulos para visitar la parte de promoción y la zona interactiva, quizás no sea tampoco eso el objetivo
- el personal se limita a su función de servicio, sin informar de lo que se puede encontrar en las otras zonas
Nos ha parecido, en definitiva, una buena manera de llevar «a la calle» la apuesta que la marca está haciendo (y la relación entre Danone y salud que se pretende afianzar), promocionando los hábitos por una alimentación equilibrada y una vida sana en términos generales.
En fin, todo es mejorable y nadie es perfecto … pero de momento os merecéis un Bravo Danone! 🙂































